Roma12 sitiosRoma no se recorre, se reparte.
Italia se planea por trenes. Entre Roma, Florencia, Venecia y Milán, la alta velocidad hace que en una semana quepan tres ciudades sin coger un avión, y lo que de verdad ordena el viaje son las entradas con hora de los museos y monumentos. Para la costa, los lagos y las montañas, en cambio, el coche o el ferry cambian el ritmo.
Roma12 sitiosRoma no se recorre, se reparte.
Costa Amalfitana10 sitiosSon cincuenta kilómetros de carretera de curvas entre Vietri y Positano, y esa carretera es el problema y la gracia del viaje.
Dolomitas10 sitiosLos Dolomitas no se recorren en línea: son valles que salen de un macizo, y para pasar de uno a otro hay que subir un puerto.
Lago di Como10 sitiosEl lago tiene forma de Y invertida y eso manda en todo: no hay una carretera que lo rodee de forma cómoda, sino orillas separadas por el agua.
Nápoles10 sitiosNápoles asusta de lejos y se disfruta de cerca: es ruidosa, densa y bastante más segura de lo que dice su fama, siempre que se lleve el mismo cuidado que en cualquier ciudad grande.
Toscana10 sitiosLa Toscana no se ve desde una base: se conduce.
Venecia10 sitiosVenecia cambia entera según la hora: entre las diez y las cinco es un pasillo de gente, y a las ocho de la mañana o a las nueve de la noche es otra ciudad.
Florencia9 sitiosFlorencia es de las ciudades donde más se hace cola por no haber reservado: la Galería de los Uffizi y la Academia se agotan, y sin hora comprada se pierden mañanas enteras en la calle.
Milán9 sitiosMilán tiene fama de ciudad de negocios y de moda, y se olvida que se ve muy bien en dos días.
Basilicata, Cerdeña, Cinque Terre, Puglia, Sicilia. Con sus sitios, su historia e itinerarios día a día.