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Qué llevar al Camino de Santiago: el peso, la mochila y las tres cosas que siempre sobran
Foto: Peter Amende / Unsplash
Nunca más un viaje en pausa1 de septiembre de 2026

Qué llevar al Camino de Santiago: el peso, la mochila y las tres cosas que siempre sobran

Todos los albergues del Camino tienen una caja. A veces es una estantería, a veces una silla en un rincón, pero siempre está y siempre está llena: es donde la gente deja lo que ha decidido no seguir cargando.

En esa caja hay secadores de pelo, vaqueros, libros, botes de champú de 400 ml y, casi siempre, un segundo par de zapatos. Todo eso salió de una casa metido en una mochila con la convicción de que hacía falta.

La lista de abajo intenta evitarte la caja.

La regla del peso

La referencia que se repite en todas las guías, y que funciona: no más del 10 % de tu peso corporal, agua incluida.

Tu pesoMochila máxima
55 kg5,5 kg
65 kg6,5 kg
75 kg7,5 kg
85 kg8,5 kg

Parece poquísimo. Lo es, y por eso funciona. Un kilo de más no se nota el primer día; se nota el cuarto, en el hombro derecho, subiendo desde Portomarín.

Pésala en casa antes de salir, llena, con el agua dentro. Es un minuto y ahorra una semana.

Lo que no se puede improvisar

Hay cuatro cosas donde no conviene ahorrar ni experimentar sobre la marcha.

El calzado, estrenado antes. Botas o zapatillas de trekking da igual —depende del camino y de la época—, pero tienen que llevar al menos 40 o 50 kilómetros puestos antes de que empiece el Camino. Estrenar calzado el primer día es la vía más rápida a las ampollas.

Los calcetines. Sin costuras, específicos de montaña, y dos pares como mínimo. Muchísima gente compra unas botas buenas y sigue usando calcetines de algodón del supermercado. El algodón retiene la humedad y la humedad hace las ampollas.

La mochila, ajustada. El peso tiene que ir en las caderas, no en los hombros. Si al final del día te duelen los trapecios, el cinturón lumbar está mal puesto.

El chubasquero. En Galicia llueve. En mayo y en septiembre también.

La lista

Ropa (regla: una puesta, una de repuesto, y se lava a diario)

Pies

Dormir

Aseo

Papeles y aparatos

Botiquín mínimo

Las tres cosas que siempre sobran

El segundo par de zapatos. Con las chanclas basta. Pesan 200 gramos; unas deportivas de repuesto, un kilo.

La ropa "por si acaso". Se lava a diario. Todos los albergues tienen dónde. Cuatro camisetas son dos camisetas de más.

Los botes grandes. Champú, gel y crema en formato normal suman fácil medio kilo que no vas a gastar en seis días.

Si aun así pesa demasiado: Correos

Es la salida que mucha gente no sabe que existe. Correos transporta la mochila de un alojamiento al siguiente, todos los días, en el Camino Francés, el Portugués, el Primitivo, el del Norte y el Inglés, entre otros.

Cómo funciona:

Límites: 15 kg por bulto y hasta 60 km de etapa. Se cancela gratis hasta el día antes de empezar. Funciona de Semana Santa al 31 de octubre a diario, y en invierno mantiene servicio reducido en los tramos Sarria-Santiago y Tui-Santiago.

No es hacer trampa. Es la diferencia entre terminar el Camino y abandonarlo en la tercera etapa con una tendinitis.

Lo que de verdad va a decidir cómo te lo pasas

No es el peso de la mochila. Es con quién caminas.

El Camino resuelve solo la parte de conocer gente —todo el mundo va en la misma dirección y para en los mismos sitios—, pero no elige por ti. Si es tu primera vez y prefieres no llegar a Sarria o a Tui sin conocer a nadie, esa parte también se puede preparar antes.

→ Las etapas y los kilómetros oficiales, aquí: desde Sarria y desde Tui.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto debe pesar la mochila del Camino de Santiago?

La regla más repetida y la que mejor funciona es no pasar del 10 % de tu peso corporal, con el agua ya dentro. Para 65 kg, unos 6,5 kg de mochila. Conviene pesarla en casa antes de salir: un kilo de más no se nota el primer día, se nota el cuarto.

¿Botas o zapatillas para el Camino de Santiago?

Cualquiera de las dos, según el camino y la época, pero con una condición innegociable: tienen que estar estrenadas antes, con 40 o 50 km ya hechos. Estrenar calzado el primer día es la causa más común de ampollas. Y calcetines de montaña sin costuras, nunca de algodón.

¿Qué es lo que más sobra en la mochila del Camino?

Tres cosas: el segundo par de zapatos (con chanclas basta), la ropa de repuesto de más (se lava a diario, todos los albergues tienen dónde) y los botes grandes de aseo, que suman fácil medio kilo que no vas a gastar en seis días.

¿Se puede enviar la mochila de un albergue a otro?

Sí. Correos tiene un servicio diario de transporte de mochilas en el Francés, el Portugués, el Primitivo, el del Norte y el Inglés. Se reserva antes de las 20:00 del día anterior, se deja en recepción antes de las 8:00 y llega al siguiente alojamiento antes de las 14:30. Máximo 15 kg por bulto.

¿Hace falta saco de dormir en el Camino?

En verano suele bastar un saco sábana, porque los albergues dan manta. Fuera de temporada conviene uno de verdad. Lo que sí es imprescindible en cualquier época son los tapones para los oídos: un albergue lleno son veinte personas en una habitación y al menos tres roncando.

¿Hace falta llevar dinero en efectivo en el Camino?

Un poco, sí. La mayoría de alojamientos aceptan tarjeta, pero quedan bares, albergues pequeños y fuentes de sellos en pueblos diminutos donde solo se paga en efectivo. Con 50 o 100 euros encima vas sobrado para una semana.

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